Obras imprescindibles de la pianística cubana, de dos compositores vitales del siglo XIX: Ignacio Cervantes y Manuel Saumell. En danzas y contradanzas -géneros que desarrollaron ampliamente- mostraron de forma sintética nuestra cubanía a partir de la utilización de ritmos que provenían de la música popular. Por su importancia, estas obras son parte obligatoria en los planes de estudio de la Escuela Cubana de Piano, así como del repertorio de los más connotados pianistas cubanos, que las incluyen siempre en sus conciertos. Grabado en 2001 y editado por el sello Autor de SGAE (Iberautor Producciones Culturales, S.R.I.) es licenciado para su edición en Cuba al sello EGREM.